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Bienvenidos aventureros digitales, en espacio de la gran red se encontraran con diversos temas y textos de interés, sobre todo relacionados con los temas de la vida y el esoterismo. Yo soy el que soy, Don Mario, su servidor. Estaré aquí para contestar sus preguntas, guiarlos por su camino y aconsejarlos en la vida.

jueves, 7 de junio de 2012





LIBERANDO EL PASADO

Cuando los seres humanos nos describimos nos remitimos al pasado para encontrar aquellas características que nos califican; no podríamos hacerlo pensando en futuro. Nos describimos con etiquetas que nos hemos puesto durante nuestra vida, muchas de ellas erróneas. Nos decimos ser tímidos, malgeniados, perezosos, etc. Estas etiquetas "negativas" nos garantizan mantenernos igual, ¿por qué? porque cuando somos cuestionados con respecto a nuestra forma de ser solemos responder: "Así soy yo", "Siempre he sido así", "Ese es mi carácter", "Así nací", respuestas éstas que nos justifican y nos inmovilizan frente a un cambio de actitud. Nunca será posible un cambio ya que estoy hablando de mi esencia, considerando que soy producto terminado y no hay opción. Pero la verdad es que cada uno en su interior sólo puede ser perfección, cada uno a su manera, cada uno con su propia música. Vamos a ver 3 elementos que nos mantienen atados al pasado: Las Etiquetas (o Yo Soy), Las Culpas y los Resentimientos.

 Las Etiquetas: Las etiquetas por lo general son adquiridas a lo largo de nuestra vida. Miremos algunos de sus orígenes:

1.   A los seres humanos nos gusta ponerle etiquetas a todo, incluyendo a nosotros mismos. Durante nuestra infancia, tomamos etiquetas de lo que nos dicen nuestros padres, personas cercanas y personajes de autoridad. Somos calificados y así nos acostumbramos a hablar de nosotros.

2.   Por necesidad de Aprobación. Para ser aceptados en los círculos sociales o en los grupos de amigos, adoptamos las etiquetas que pertenecen al grupo del cual queremos participar.

3.   Por Conveniencia. Te darás cuenta de que muchas veces, con el propósito de no hacer ciertas cosas, nos colocamos nuestras propias etiquetas para justificarnos o excusarnos.

 Por ejemplo:

1.   "Yo no soy atractivo" Para justificar nuestro miedo a acercarnos al sexo opuesto.

2.   "Yo soy olvidadizo" Para excusarnos en nuestra falta de conciencia y responsabilidad.

3.   "Yo soy pésimo para las manualidades" Para evitar que hacer algo que nos implique algún esfuerzo.

4.   "Yo soy Italiano, costeño, colombiano, etc." Para defendernos nuestra forma de actuar e idiosincrasia.

5.   "Yo soy Muy joven, muy viejo" Para evitar arriesgarnos a hacer cosas diferentes.

Con cada uno de estos "Yo Soy" estamos culpando a nuestra vida, nuestra infancia, nuestros padres, sin tener en cuenta que nuestra vida depende de nosotros y es nuestra obligación hacer los esfuerzos necesarios para cambiar.

Las etiquetas con que nos rotulamos nos mantienen en un círculo vicioso del que difícilmente saldremos si no lo reconocemos y ponemos de nuestra parte para acabarlo.

El punto de partida es tu creencia de lo que eres, al someterte a una situación que requiere de un cambio de actitud de tu parte, simplemente desistes al primer impulso, justificándote con la misma creencia de la cual partiste.

Por ejemplo:

  • Paso 1: Yo Soy Tímido
  • Paso 2: Quiero acercarme a alguien que no conozco
  • Paso 3: ¿Será que me acerco?
  • Paso 4: No, no puedo

§     Paso 5: ¿Por qué no puedo?

 Estrategias para Liberarte del Pasado: Las siguientes son algunas claves que te pueden ayudar para liberarte de aquellas etiquetas.

1.   Elimina los Yo soy de tu conversación, ahora di "Hasta ahora he sido", esto te permite quitarle fuerza al rótulo.

2.   Avísale a las personas cercanas a ti sobre tu propósito.

3.   Colócate metas para tener un comportamiento diferente, que sean cumplibles.

El segundo elemento que nos mantiene atados al pasado es La Culpa. Para qué crees tú que sirve la culpa? Sentirte culpable puede tener algunas retribuciones para ti. Te puede servir para:

1.   Trasladar tu responsabilidad.

2.   Evitar el trabajo pesado de cambiar algo, te hace sentir "tranquilo".

3.   Quedar exonerado, porque así "pagas" tus culpas.

4.   Volver a la seguridad de la infancia.

5.   Ganarte la aprobación de la gente.

6.   Ganar compasión de los demás.

Sin embargo, todas estar retribuciones son falsas, sentirte culpable, lo único que te garantiza es que continúes haciendo lo mismo y te auto castigues por seguir haciéndolo.

Claves para Eliminar la Culpa

1.   Acepta que el pasado es inmodificable, aunque te sientas culpable.

2.   Pregúntate qué es lo que estás evitando.

3.   Acepta que no somos iguales.

4.   Escribe un diario de culpas.

5.   Reconsidera tu sistema de valores.

6.   Haz una lista de "maldades" hechas y calificarlas de acuerdo a su grado de importancia.

7.   Evalúa las consecuencias de tus acciones.

8.   Desafíate.
De igual manera que la culpa, el Resentimiento también nos mantiene atados al pasado. Para ambas la mejor solución, tal vez la única, es el Perdón, la mejor herramienta para liberarte de cargas y caminar más liviano por la vida



 





EL VERDADERO SERVIDOR


Les pido que abandonen sus antagonismos y antipatías, odios y diferencias raciales y traten de pensar en términos de una familia, una vida y una humanidad. No pido una respuesta sentimental ni devocional a este desafío. Les recuerdo que el odio y la separabilidad han llevado a la humanidad a su penosa situación actual. Sin embargo, agregaría a esta advertencia, que existe hoy en el mundo una cantidad suficiente de personas que alcanzarán la liberación, las cuales podrán producir cambios en las actitudes del género humano y en la opinión pública, siempre que se pongan a la altura, por un acto de la voluntad, de lo que ellas conocen y creen. También los desafío a que se sacrifiquen, a consagrarse a sí mismos, a dar su tiempo y su dinero, y se interesen en difundir estas ideas entre quienes los rodean, en su medio ambiente y en el grupo al cual pertenecen, despertando así a sus compañeros de grupo. Los exhorto a que hagan un esfuerzo unido para inculcar nuevamente las ideas de Hermandad y Unidad. Les pido que reconozcan a quienes trabajan en todos los grupos y los ayuden. También les recomiendo que guarden silencio ante las palabras de odio y de crítica y que hablen en términos de hermandad y de relaciones grupales. Les ruego que procuren hacer de cada día un nuevo día, en el que enfrentan una nueva oportunidad. Traten de olvidar sus propios asuntos, sus pequeñas penas, preocupaciones y suspicacias, ante la urgencia de la tarea que debe realizarse, y difundan el culto de la Unidad, el Amor y la inofensividad. Además quisiera que se aparten de los grupos que tratan de destruir y atacar, no importa cuán sincero sea su móvil. Adhiéranse a los trabajadores que tienen fines constructivos, que no luchan contra otro grupo u organización, y que han eliminado de su vocabulario la palabra “anti”. Estén de parte de los que construyen silenciosa y constantemente para el nuevo orden - orden que se funda en el Amor, construye bajo el impulso de la Hermandad y posee la comprensión de la Hermandad, basada en el Conocimiento de que cada uno y todos, no importa cual sea nuestra raza, somos hijos del Padre Uno y hemos llegado a comprender que los antiguos modos de trabajar deben desaparecer y proporcionar una oportunidad a los nuevos métodos. Si no saben enseñar, predicar o escribir, aporten ideas y dinero para que otros puedan hacerlo. Ofrezcan sus horas y minutos de ocio para que otros queden libres y puedan dedicarse a servir al Plan; contribuyan con su dinero para que pueda progresar con mayor rapidez el trabajo de quienes pertenecen al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Se pierde mucho tiempo en cosas no esenciales. La mayoría de ustedes dan poco o nada de su tiempo. Lo mismo pasa con el dinero. Deben dar como nunca han dado antes, a fin de posibilitar la parte física del trabajo. Hay quienes ofrecen lo único que poseen, y el poder que tal actitud libera es muy grande. Quienes actuamos en el aspecto interno agradecemos todo lo que dan con gran sacrificio personal. Otros dan lo que les sobra y sólo cuando no implica sacrificio. Esta condición debe terminar; se debe dar al máximo con comprensión y justicia para que la Era de Amor y de Luz se introduzca con mayor celeridad. No importa dónde o a quien dan, basta dar poco si tiene poco tiempo o dinero; mucho, si poseen mucho. Trabajen y den, amen y piensen, ayuden a esos grupos que construyen y no destruyen, aman y no atacan, erigen y no derriban. No se dejen engañar con argumentos plausibles de que la destrucción es necesaria. Sin duda lo fue, pero el ciclo de destrucción prácticamente ha terminado ¡Si pudieran comprenderlo!, y los constructores deben ahora ponerse a trabajar. Por sobre todo, los incito a que lleven una vida más profunda, y les imploro que, para bien de sus semejantes, refuercen el contacto con la propia alma; con lo cual habrán desempeñado su parte para posibilitar la revelación, habrán ayudado a traer la Luz y estarán por lo tanto en condiciones de beneficiarse por esas nuevas Luz e información y podrán indicar mejor el camino, y despejar el Sendero al desconcertado buscador. Quienes no están preparados para los acontecimientos, serán cegados por la emergente Luz, confundidos por la maravilla que se revelará e impelidos por el aliento viviente de Dios; les corresponde a ustedes capacitarlos para ese acontecimiento.




ALCANZA TU MISION

 
Dios te ha creado para que lleves a cabo una misión… Durante el tiempo que estés en la tierra cumplirás tu misión, desarrollarás los talentos y El a su debido tiempo te llamará a su presencia, no antes.. Ni después... Por eso... Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.   Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.  Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.  Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.     No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.  No revuelvas una herida que está cicatrizada.   No rememores dolores y sufrimientos antiguos.   ¡Lo que pasó, pasó!  De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.  Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.  Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.   No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.  No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.  Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.  Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.  No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".   Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. 

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.  Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.  Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.  La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.  El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.  No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.  Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo. Dios nos ha creado para realizar un sueño.  Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.  Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.  Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos. No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.  El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.  Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida. 

"Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños".  




LA SOMBRA DEL AMOR

Un hombre, casado pocos años atrás, se lamentaba ante el jardinero de las dificultades en su matrimonio. Al principio todo había ido bien. El primer año después de la boda los esposos se habían dado todo el amor y la ternura que en sus tiempos de noviazgo ya habían compartido. Pero, incomprensiblemente, la relación entre la pareja había ido deteriorándose más tarde hasta llegar a un punto en que el amor que se profesaban se había convertido en rechazo y distanciamiento.

-Hay momentos en que creo que la odio- le dijo el hombre al jardinero-, y creo que ella también me odia.

-¿Cómo puede convertirse el amor en odio?- preguntó el jardinero.

El hombre guardó silencio.

-¿Has pensado que quizá lo que sentíais no era un amor puro y verdadero, sino simplemente el sentimiento surgido de la mutua complacencia y gratificación?- volvió a preguntar.

El hombre miraba al suelo.

-En verdad que ahora no lo sé.

Loa dos hombres paseaban por el camino de los tilos, sobre una alfombra de hojas rojas que acompañan con su murmullo los silencios de su conversación. El jardinero insistió en sus preguntas.

-¿Qué es lo que buscabas cuando te casaste con ella?

-Buscaba la felicidad- dijo resueltamente el hombre-, y pensaba que la podría encontrar viviendo con ella.

-Ahí está el error- dijo el jardinero pausadamente-. Durante los años de noviazgo os habíais complacido en todo mutuamente, y llegasteis a haceros una imagen idealizada cada uno del otro. Pensasteis que, una persona con tantas virtudes, os podría hacer feliz toda la vida, y no quisisteis ver la realidad de que delante teníais a una persona que no sólo tenía virtudes, sino también defectos. No quisisteis ver la sombra.

Con el tiempo, y la convivencia, esa sombra apareció, y ahora os habéis situado en el lado contrario, en donde solo veis los defectos y no las virtudes.

-Si. Parece que nos ha ocurrido algo así- dijo el hombre cabizbajo.

-Vuestro error ha estado en haber buscado la felicidad cada uno fuera de sí mismo, y no en su propio corazón- continuó el jardinero-. Si hubieras buscado la felicidad en el mismo sentimiento de amor que llenaba tu corazón, tu amor no habría estado a expensas de sus virtudes o defectos, sino que habría crecido en comprensión y ternura hacia las faltas que, como todo ser humano, tiene tu compañera.

Y así, os habríais transformado mutuamente uno a otro. No a través de la exigencia y el reproche, sino a través del amor firmemente instalado en vuestro pecho.

El hombre empezó a comprender que quizás había un rayo de esperanza por su situación.

-Entonces- dijo -¿qué puedo hacer ahora?

-Busca la felicidad dentro de ti mismo y no esperes que sea ella la que te la proporcione, porque a nadie le puedes exigir que te dé lo que tú mismo debes conquistar. Busca el amor que en un tiempo sentías en tu corazón y encuentra tu complacencia sólo en él, y no en el amor que ella pueda sentir por ti. Y absorbe la vida por todos los poros de tu piel, tanto si es plácida y venturosa como si es dolorosa y triste, porque en la aceptación total de la vida, con sus días esplendorosos y sus oscuras noches, se encuentra la felicidad que no pasa, la que está en buen puerto, a resguardo de tormentas y temporales.

-Lo que me dices no es fácil- dijo el hombre con una triste sonrisa.

El jardinero se detuvo y le miró con ternura.

-No. No es nada fácil- respondió serenamente-. Y necesitarás el valor de un guerrero para alcanzar el premio del torneo de la vida.




Haz como los pájaros



Comienza el día Cantando!!! La Música es alimento Para el Espíritu.  Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta. Cantar dilata los pulmones Y abre el Alma Para todo lo bueno Que la Vida le ofrece.  Si insistes en no cantar Por lo menos escucha  Mucha música  y  déjate llevar por ella.  Ríete de la Vida Ríete de los problemas Ríete de ti mismo.  La gente comienza a Ser Feliz Cuando es capaz de reírse  De sí misma.  Ríete de las cosas buenas Que te suceden.  Ríete abiertamente para que todos Se puedan contagiar de tu

Alegría. No te dejes abatir por los problemas. Si procuras convencerte de que Estás bien Vas a terminar convenciéndote De que realmente lo estás Y cuando menos lo pienses Te vas a sentir realmente bien. El buen humor   Así como el malhumor Se Contagian.  ¿Cuál de ellos vas a escoger?  Si estás de buen humor Las personas a tu alrededor También lo estarán Y eso te dará mas Fuerza. Lee cosas positivas. Lee buenos libros   Lee poesía  Porque la poesía   Es el arte de aceitar el Alma.  Lee romances, historias de Amor ó cualquier cosa Que reavive  Tus Sentimientos más íntimos  Y más puros.  Practica algún deporte. ¡El peso de la cabeza   Es muy grande Y tiene que ser contrabalanceado con algo!  Además te vas a sentir bien dispuesto,  Más animado, más joven. Encara tus obligaciones  Con Satisfacción. Es maravilloso disfrutar  Lo que se hace. Pon Amor en todo Lo que está a tu alcance. Cuándo te propongas hacer algo Métete de cabeza!  No dejes escapar las oportunidades Que la Vida te ofrece, no vuelven! No eres tú que está pasando Son las oportunidades Que dejaste ir...  Ninguna barrera es infranqueable  Si estás dispuesto  A Luchar contra ella!  Si tus propósitos son positivos  Nada podrá detenerlos. No dejes que tus problemas Se acumulen Resuélvelos lo antes posible. Habla, conversa, explica Discute y perdona: El Silencio mata. Exterioriza todo Deja que las personas sepan  Que las estimas, que las Amas

Que las necesitas...  Vuelve a las cosas puras Dedícate a la naturaleza.  Cultiva tu interior Y hará que brote belleza De todos tus poros.  Entonces... ¡¡¡ Vamos!!! Con Risa, Música y Energía.



ADIVINA QUIEN SOY



Muchos me buscan y sufren por mí,

al igual que tú lo hiciste,

 y me necesitan más que tú,

pero por ti yo los desdeño.

¿Por qué me estas olvidando?

 ¿Por qué te aburres conmigo?

 ¿Por qué me estas traicionando?

Si cuando no me tenías me buscabas,

Algunas veces hasta me rogabas,

 sufrías por mí y

 sentías celos cuando veías a

otros conmigo.

Me prometiste cuidarme,

 Me prometiste venir a tus citas

puntualmente,

 me ofreciste dedicarme tu esfuerzo,

 tu lealtad,

 tu dedicación y esmero;

 prometiste amarme,

conservarme y ganarte mi

cariño y confianza.

Después que me conseguiste,

 en un principio,

 efectivamente me dedicaste tu interés,

 tu tiempo,

tus cuidados y te esforzabas por mi;

hasta acudías puntual a nuestras citas.

¡Y yo, era feliz!,

 y el calor de tus

Cuidados empezó a dar frutos para ti,

en compensación a tu

esfuerzo y dedicación.

A ti te gustaba mi limpieza y yo,

 ¡era feliz por ti! ¡Me conquistaste!

Sin embargo,

 ahora que me has asegurado,

 ahora que necesito de ti,

igual o más que antes; ahora,

precisamente ahora,

es cuando ya me estas abandonando.

 Me descuidas,

ya no acudes puntual a nuestras citas.

En el tiempo que pasas conmigo,

Te sientes aburrido, te sientes fastidiado.

 A veces ¡Lo tratas de ocultar un poco!,

 pero otras, no te

importa que yo me de cuenta de

que ya no me quieres.

Ya no me dedicas todo tu tiempo

como antes,

 ya no te importa la lealtad

que prometiste alguna vez.

Ya no te interesa mi limpieza,

 ya no te preocupa mi progreso,

 ya no te mortifica mi espera por ti,

 algunas veces me dejas

esperando todo el día por ti,

 y no te interesa pedirme disculpas.

Cuando te las pido,

 Te muestras enfadado,

 inclusive te perdono,

 y tú me dices mentiras piadosas.

Pero veo y comprendo que ya no me

quieres lo mismo que antes,

 en una palabra ¡Ya no te importo nada!

 Y hasta me da la impresión que ya te

aburriste de mí,

puesto que guardas

impaciente la hora de separarnos.

Pero,

permíteme recordarte que por mí tienes:

casa, alimentos y ropa a tu gusto.

Yo cuido de tu salud y de la de tu familia,

 si es que alguna vez se ve quebrantada,

 y por mi dispones de

los servicios médicos necesarios.

 Yo cuido de la seguridad de ti y de tu

familia,

 tus gastos, vicios y caprichos;

 ya sean grandes o pequeños,

 los puedes satisfacer por mí.

 Además gozas de respetabilidad

entre la gente que te rodea.

Por mí,

también tienes crédito en las casas

comerciales,

 por mí tus relaciones

comerciales tienen validez,

  pues tus firmas las respaldo yo,

 cuando me lo pides;

ya que tus compromisos

los hago míos,

 pues siempre me

importa tu seguridad y cariño.

Si por mí tienes eso y más

¿Por qué yo soy leal contigo y te agradezco

todo lo que haces por mí?

 Y no tengo tu dedicación,

tu tiempo ni tu esfuerzo.

Soy quien te proporciona todo,

 Hasta un poco de felicidad,

y aquí estoy por ti esperando.

 ¿Cuídame igual que antes!

Que aquí te estoy aguardando.

 Pero, recuerda siempre,

  ¡¡¡Que yo también puedo

cansarme de esperar!!!